El presidente colombiano, Gustavo Petro, reveló ayer que Estados Unidos ha retirado la certificación a Colombia como país aliado en la lucha contra las drogas, pese a ser el mayor productor mundial de cocaína. Esta decisión no sorprende, dado el estancamiento diplomático entre ambos gobiernos en los últimos meses. La certificación en cuestión es un …
«EE.UU. revoca apoyo a la lucha antidrogas de Colombia; ¿qué significado tiene para la seguridad del país?»

El presidente colombiano, Gustavo Petro, reveló ayer que Estados Unidos ha retirado la certificación a Colombia como país aliado en la lucha contra las drogas, pese a ser el mayor productor mundial de cocaína. Esta decisión no sorprende, dado el estancamiento diplomático entre ambos gobiernos en los últimos meses.
La certificación en cuestión es un indicador crucial que Washington otorga desde 1986 a una veintena de países productores y distribuidores de drogas. Se trata de un requisito fundamental para acceder a recursos y financiamiento que apoyan los esfuerzos antinarcóticos de cada país. En el caso de Colombia, la certificación representa una ayuda anual de aproximadamente 380 millones de dólares.
La noticia ha generado un ambiente tenso en Colombia, donde la lucha contra las drogas y el tráfico ilícito de estupefacientes es una realidad que afecta directamente a la seguridad ciudadana. «Estados Unidos nos descertifica después de decenas de muertos – policías, soldados y gente del pueblo», lamentó Petro en un discurso oficial.
La certificación se otorgaba previamente debido a los esfuerzos del gobierno colombiano para combatir el tráfico de drogas y la producción ilícita de cocaína. Sin embargo, en los últimos años, Colombia ha experimentado un aumento significativo en la producción y exportación de esta sustancia, lo que ha llevado a Estados Unidos a reevaluar su compromiso con la lucha antinarcótica en el país.
La retirada de la certificación es un golpe duro para Colombia, ya que afecta directamente al presupuesto del gobierno y a la capacidad de este para implementar políticas efectivas contra las drogas. Además, pone en peligro el futuro de los programas de rehabilitación y prevención que se han desarrollado en el país.
La crisis diplomática entre ambos gobiernos comenzó cuando Estados Unidos impuso sanciones a varios funcionarios colombianos acusados de ser corruptos o colaborar con el narcotráfico. En respuesta, Colombia suspendió sus programas de cooperación con Washington y ha sido cada vez más crítico hacia la política exterior estadounidense.
En este contexto, la retirada de la certificación como país aliado en la lucha contra las drogas es un desarrollo que refleja el distanciamiento creciente entre los dos gobiernos. La falta de comunicación y cooperación entre Colombia y Estados Unidos en la lucha antinarcótica es un tema candente que sigue generando incertidumbre y preocupación en ambos países.
En conclusión, la retirada de la certificación a Colombia como país aliado en la lucha contra las drogas es un desarrollo que refleja el estancamiento diplomático entre los dos gobiernos. La medida afecta directamente al presupuesto del gobierno colombiano y pone en peligro la capacidad del país para implementar políticas efectivas contra las drogas. Es hora de que Colombia y Estados Unidos trabajen juntos para encontrar una solución a esta crisis diplomática y restablecer la cooperación en la lucha antinarcótica.




