En un trágico incidente, un joven de 22 años perdió la vida después de recibir un balazo en el cráneo cuando un agente estatal le prohibió grabar con su teléfono celular. El joven se dirigía a su trabajo como cargador en el mercado de Cuernavaca, en el estado de Morelos, cuando observó cómo la policía …
«Un disparo fatal: policial abatido un joven en Morelos y fiscal se niega a intervenir»

En un trágico incidente, un joven de 22 años perdió la vida después de recibir un balazo en el cráneo cuando un agente estatal le prohibió grabar con su teléfono celular. El joven se dirigía a su trabajo como cargador en el mercado de Cuernavaca, en el estado de Morelos, cuando observó cómo la policía detenía a su vecino para revisar su vehículo.
En ese momento, el agente estatal le arrebató el celular al joven y le disparó. La secuencia de eventos es aún confusa, pero según testigos oculares, el policía estaba detrás del volante de un auto patrulla cuando ordenó al joven que se detuviera. Cuando el joven intentó grabar con su teléfono la situación, el agente le quitó el dispositivo y lo disparó.
La víctima, identificada como Juan Carlos, era un trabajador estable en el mercado de Cuernavaca. Sus compañeros de trabajo describen a Juan Carlos como una persona tranquila y respetuosa que siempre llegaba puntual a su turno. Su muerte ha conmocionado a la comunidad local, que está tratando de entender por qué un agente estatal tuvo que recurrir a la violencia letal en lugar de buscar otras soluciones más seguras.
La investigación sobre el incidente sigue en curso, y las autoridades han abierto una carpeta penal para investigar los hechos. Según las primeras declaraciones de las autoridades, el agente estatal fue detenido y se encuentra bajo arresto preventivo. No se ha revelado aún la razón por la que el policía le disparó al joven ni si hubo algún otro factor involucrado en la trágica fatalidad.
La muerte de Juan Carlos también ha generado una gran conmiseración en Cuernavaca, donde muchos ciudadanos han expresado su shock y su indignación ante lo ocurrido. «Es inaceptable que un agente estatal asesine a alguien simplemente porque intentaba grabar la situación», dijo uno de los testigos oculares. «La violencia no es la solución, sino el problema».
La familia de Juan Carlos también ha expresado su conmoción y dolor ante la pérdida de su ser querido. En un comunicado público, han pedido justicia para la víctima y han exigido que se tome medidas para prevenir futuras tragedias similares.
Mientras tanto, la comunidad local sigue tratando de procesar lo ocurrido. «Es un día muy oscuro», dijo uno de los vecinos del mercado. «Juan Carlos era una buena persona, y su muerte ha conmovido a todos nosotros». La verdad sobre el incidente está aún en desarrollo, pero ya es claro que la pérdida de Juan Carlos ha dejado una gran brecha en la vida de Cuernavaca.






