En el corazón de Michoacán, la ciudad de Morelia se convirtió en el escenario ideal para que las historias profundas de Karla Souza lleguen a vida. Juntamente con Hiedra y Ana Cristina Barragán, esta producción mexicano-ecuatoriana ha dado un giro innovador a la narrativa cinematográfica al seguir una línea de claroscuros humanos que comenzó hace …
La actriz Karla Souza une su compromiso con la sociedad a la pasión cinematográfica en el Festival Internacional de Cine de Morelia.

En el corazón de Michoacán, la ciudad de Morelia se convirtió en el escenario ideal para que las historias profundas de Karla Souza lleguen a vida. Juntamente con Hiedra y Ana Cristina Barragán, esta producción mexicano-ecuatoriana ha dado un giro innovador a la narrativa cinematográfica al seguir una línea de claroscuros humanos que comenzó hace tres años con La caída.
Karla Souza, reconocida actriz y productora, reveló su deseo de abordar temas más complejos en sus proyectos. «Hoy ya no quiero estar en proyectos con los que no sienta afinidad», admite sin rodeos. Sin embargo, también está dispuesta a explorar diferentes géneros y estilos narrativos. «Como humanos tenemos un rango gigante de cómo hacer historias, todos le contamos diferente la historia a la abuelita, al joven, a la mamá, y eso es lo que quiero explorar», explica con entusiasmo.
La colaboración entre Karla Souza, Hiedra y Ana Cristina Barragán puede ser considerada como el momento perfecto para profundizar en la humanidad. La experiencia de trabajar juntos ha permitido a los tres artistas unir fuerzas para crear una narrativa rica y compleja que explora los claroscuros humanos.
La película La caída, lanzada hace tres años, fue el comienzo de esta línea narrativa que busca explorar la condición humana. Ahora, con este nuevo proyecto, Souza y su equipo han logrado crear un ambiente emocionalmente intenso que invita a los espectadores a reflexionar sobre sus propias experiencias y sentimientos.
La capacidad para contar historias de manera diferente es una habilidad única en cada ser humano. Cada persona tiene su propio estilo de narración, influenciado por la experiencia personal, la cultura y el contexto en el que se desarrolla. Esto es precisamente lo que Souza está tratando de explorar en su nuevo proyecto: cómo las historias pueden variar según la perspectiva con la que se contienen.
La narrativa cinematográfica ha evolucionado a través del tiempo, y Karla Souza se encuentra en el vanguardia de esta evolución. Su deseo de abordar temas más complejos y su capacidad para contar historias de manera innovadora han llevado a su equipo a crear una producción que es tanto emocionalmente intenso como visualmente impactante.
En este sentido, la colaboración entre Karla Souza, Hiedra y Ana Cristina Barragán puede ser considerada como un ejemplo de cómo la creatividad y la pasión pueden unir fuerzas para crear algo nuevo y emocionante. La capacidad para contar historias de manera diferente es una habilidad única en cada ser humano, y este proyecto es un testimonio de la importancia de explorar y narrar nuestra humanidad.






