En un intento por contener la creciente ola de violencia y extorsiones en la capital peruana y su principal puerto, el gobierno interino del Perú decidió declarar este martes un estado de emergencia en Lima metropolitana y el Callao. La medida, aprobada por el consejo de ministros, entrará en vigor a las 00:00 horas del …
La crisis en la senda roja: Perú enfrenta una oleada de violencia que llama a la acción estatal.

En un intento por contener la creciente ola de violencia y extorsiones en la capital peruana y su principal puerto, el gobierno interino del Perú decidió declarar este martes un estado de emergencia en Lima metropolitana y el Callao. La medida, aprobada por el consejo de ministros, entrará en vigor a las 00:00 horas del miércoles y tendrá una duración de 30 días.
En su mensaje a la nación transmitido por la televisora estatal, el presidente José Jerí informó sobre la decisión tomada para contrarrestar la gravedad de la situación en la zona. «Hoy, nos vemos obligados a tomar medidas drásticas para proteger a nuestros ciudadanos y restaurar el orden en nuestra sociedad», expresó el jefe de Estado.
En virtud del estado de emergencia, el gobierno podrá ordenar a las fuerzas armadas salir a las calles para patrullar y garantizar la seguridad pública. Además, se establecerán controles más estrechos en los puntos de control y se reforzará la presencia policial en zonas con mayor actividad criminal.
La medida también permitirá al gobierno tomar medidas extraordinarias para proteger a las víctimas de la violencia y extorsiones, como proporcionarles asistencia y apoyo inmediato. «Queremos hacer todo lo posible por los peruanos que han sido afectados por esta situación», aseguró el presidente.
La decisión de declarar un estado de emergencia en Lima metropolitana y el Callao se ha tomado después de una serie de ataques y extorsiones atribuidas al crimen organizado, lo que ha generado inquietud entre la población. En los últimos días, han sido víctimas de ataques con armas de fuego y han sufrido secuestros a manos de grupos criminales.
La sociedad civil peruana también ha expresado su preocupación por la situación y ha llamado al gobierno a tomar medidas efectivas para restaurar la seguridad en la zona. «Es hora de que el Estado tome medidas para proteger a nuestros ciudadanos», dijo el líder de un grupo de activistas sociales.
Mientras tanto, las autoridades han advertido que no hay lugar seguro en la zona y han llamado a la población a ser extremadamente prudentes y seguir las instrucciones de los funcionarios. «Queremos que nuestros ciudadanos se sientan seguros y protegidos», aseguró un alto funcionario del gobierno.
La situación en Lima metropolitana y el Callao sigue siendo tensa, pero la medida del estado de emergencia busca contrarrestar la violencia y restaurar la seguridad en la zona. Solo el tiempo dirá si esta decisión tendrá el efecto deseado y si será capaz de detener la creciente ola de violencia en la capital peruana.






