La Comisión Única del Senado dio un importante paso hacia la lucha contra la extorsión al aprobar con unanimidad la nueva ley que penaliza severamente a los delincuentes. Esta norma, que ha sido aprobada por 33 votos, no solo establece penas de hasta 42 años de cárcel para los culpables, sino que también impone un …
«Senado enfrenta crucial decisión: ¿Purga efectiva en penales o continuidad de la crisis?»

La Comisión Única del Senado dio un importante paso hacia la lucha contra la extorsión al aprobar con unanimidad la nueva ley que penaliza severamente a los delincuentes. Esta norma, que ha sido aprobada por 33 votos, no solo establece penas de hasta 42 años de cárcel para los culpables, sino que también impone un plazo perentorio de 180 días para que las autoridades de los centros de reclusión adopten medidas efectivas para impedir la comunicación ilícita entre los reos y el exterior.
La ley establece que los centros penitenciarios tienen 180 días hábiles contados a partir de la entrada en vigor del decreto para implementar procedimientos y tecnologías que impidan la entrada y salida de llamadas de telefonía móvil, así como cualquier otro tipo de comunicación. Esto significa que las autoridades encargadas de los centros penitenciarios tendrán un plazo limitado para eliminar cualquier medio de comunicación que puedan utilizar los reos para perpetuar su actividad delictiva.
En la práctica, esto puede significar que los equipos de telefonía móvil y otros dispositivos de comunicación que poseen los reos serán anulados o retirados. Esto es un paso importante hacia la reducción del poder de los grupos criminales para organizar su actividad ilícita desde dentro de las prisiones.
La aprobación de esta ley es un reconocimiento del papel que juegan las comunicaciones en el desarrollo y mantenimiento de actividades delictivas. Los delincuentes utilizan estas herramientas para mantenerse en contacto con sus cómplices, recibir instrucciones y compartir información sobre operaciones futuras. Al eliminar estos medios de comunicación, se está cortando la cabeza de la serpiente y dificultando significativamente la capacidad de los grupos criminales para organizar su actividad ilícita.
Además, esta ley también envuelve un enfoque más humano hacia la rehabilitación de los reos. Al impedir la comunicación ilícita, se está reduciendo el poder de los grupos criminales para influir sobre los reos y mantenerlos sumidos en la delincuencia. Esto puede permitir que los reos puedan recibir la ayuda y orientación necesarias para abandonar el camino del crimen y reintegrarse en sociedad.
La aprobación de esta ley es un importante paso hacia la lucha contra la extorsión y otros delitos relacionados. Esperamos que esta medida tenga un impacto significativo en la reducción del poder de los grupos criminales y ayude a crear un entorno más seguro para las víctimas de la extorsión y otras formas de violencia.






