En una reveladora reflexión sobre la situación crítica de desapariciones en México, Monseñor Francisco Javier Acero, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, alertó que el país está enfrentando un colapso estructural que requiere una respuesta urgente y efectiva del gobierno. Según el religioso, no solo es cuestión de aumentar las mesas de diálogo …
Desafío a la seguridad: Desapariciones en México alcanzan niveles críticos y expertos hablan de un «colapso estructural» que pone en peligro la vida ciudadana.

En una reveladora reflexión sobre la situación crítica de desapariciones en México, Monseñor Francisco Javier Acero, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, alertó que el país está enfrentando un colapso estructural que requiere una respuesta urgente y efectiva del gobierno. Según el religioso, no solo es cuestión de aumentar las mesas de diálogo para escuchar a las víctimas y sus familiares, sino que se precisa una transformación profunda en las políticas públicas para abordar el problema de raíz.
La cifra de desapariciones en México ha aumentado alarmantemente en los últimos años, lo que ha llevado a una situación humanitaria crítica y a la angustia en las familias afectadas. En lugar de simplemente reaccionar a estos hechos con palabras vacías, el obispo auxiliar llama a adoptar medidas efectivas para combatir este flagelo. «Debemos tener unas políticas públicas que realmente asuman que estamos en un momento de colapso estructural y sistemático dentro de lo que es el Estado», enfatizó.
Monseñor Acero también criticó al gobierno por no asumir plenamente su responsabilidad en este tema. «No solamente es cuestión de aumentar las mesas de diálogo, sino que debemos tener políticas públicas que realmente asuman la gravedad de la situación», reiteró. Su llamado a la acción es firme y claro: el Estado mexicano debe tomar medidas concretas para investigar, sancionar y prevenir los casos de desaparición.
La experiencia del obispo auxiliar en este tema es vasta y cercana. Como miembro del clero, ha acompañado a las familias afectadas por la desaparición de sus seres queridos y ha presenciado la angustia y el sufrimiento que esto causa. «He visto cómo los familiares de las víctimas se sienten abandonados, no solo por la ausencia de sus seres queridos, sino también por la falta de respuesta efectiva del Estado», dijo conmovido.
La crítica al gobierno es clara: no basta con prometer soluciones y aumentar las mesas de diálogo si no se acompañan de políticas públicas efectivas. La desaparición de personas es un problema estructural que requiere una respuesta sistemática y no solo reactiva. El obispo auxiliar urge al Estado a adoptar medidas para prevenir, investigar y sancionar estos casos, así como a garantizar la protección y el apoyo a las víctimas y sus familiares.
La situación de desapariciones en México es compleja y requiere un enfoque integral. El obispo auxiliar llama a una acción urgente y efectiva del Estado para abordar este problema y lograr justicia para las víctimas y sus familiares. Su llamado es claro: el gobierno debe asumir su responsabilidad y adoptar medidas concretas para combatir la desaparición de personas en México.






