La trágica historia de Mia Bannister, una madre australiana que se convirtió en defensora de la lucha contra el bullying en línea después del suicido de su hijo Ollie. La piel de Mia está tatuada con el nombre y una fecha - "Ollie 2004-2019" - un recordatorio permanente de la pérdida que ha golpeado duramente …
«La lucha por la justicia en un mundo de móvil: la emoción y la indignación de la madre de una víctima del bullying»

La trágica historia de Mia Bannister, una madre australiana que se convirtió en defensora de la lucha contra el bullying en línea después del suicido de su hijo Ollie. La piel de Mia está tatuada con el nombre y una fecha – «Ollie 2004-2019» – un recordatorio permanente de la pérdida que ha golpeado duramente su vida.
La memoria de Ollie es especialmente querida para Mia, ya que era su «mejor amigo». Su sonrisa y su risa aún resuenan en sus recuerdos. Fue un niño alegre y emocionante, con una personalidad radiante que iluminaba el entorno. Sin embargo, esa luz se apagó cuando Ollie comenzó a sufrir acoso en línea.
La trágica verdad es que si hubiera estado en vigor la ley para prohibir las redes sociales a los menores de 16 años, quizás Ollie todavía estaría aquí. La pérdida de su hijo ha llevado a Mia a luchar por cambiar el curso del bullying en línea. Su lucha se basa en la certeza de que la tragedia de Ollie no sea en vano.
La madre de Ollie recuerda con claridad las últimas semanas de su vida. «Era muy feliz», dice, pero también estaba sufriendo intensamente el acoso en línea. Las palabrotas y los insultos lo hicieron sentirse solo y sin esperanza. Mia describe la escena como si fuera un infierno: «Las palabras eran tan duras que podían lastimar a alguien». La madre de Ollie se siente culpable por no haber podido proteger a su hijo de las amenazas y los abusos en línea.
La lucha de Mia es una defensa de la vida, como ella lo llama. Quiero asegurarse de que otros niños no experimenten lo mismo que mi hijo», explica con la voz emocionada. Su objetivo es cambiar las cosas para que los jóvenes puedan crecer sin el peligro del bullying en línea.
La legislación australiana actual permite que los menores de 16 años accedan a las redes sociales, lo que según Mia, es un desastre. La madre de Ollie cree que la ley debe cambiar para proteger a los jóvenes de la violencia y el acoso en línea. Quiero hacer que mi hijo no haya muerto en vano», dice con firmeza.
Mia ha creado una campaña nacional para promover la legislación para prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. Su lucha es emocionante, pero también es un recordatorio doloroso de la tragedia que ha golpeado su vida. La madre de Ollie quiere asegurarse de que otros niños no experimenten lo mismo que su hijo y que la ley cambie para proteger a los jóvenes en línea.
La memoria de Ollie sigue viva en el corazón de Mia, y su lucha es un recordatorio permanente de la importancia de proteger a los jóvenes de la violencia y el acoso en línea. La madre de Ollie ha decidido no dejar que la tragedia de su hijo sea en vano. Quiero hacer que mi hijo sepa que estoy luchando por él, y por todos los niños que han sido víctimas del bullying en línea», dice con determinación.






