BOCOYNA.- Tras cuatro años de sequía continua en el estado de Chihuahua, la devastación causada en la Sierra Tarahumara es palpable en varios frentes, extendiéndose más allá de la mera escasez de agua. En primer lugar, el sector turístico, que depende en gran medida de la belleza natural y la diversidad de la región se ve gravemente afectado, …
La Sierra Tarahumara se marchita

BOCOYNA.- Tras cuatro años de sequía continua en el estado de Chihuahua, la devastación causada en la Sierra Tarahumara es palpable en varios frentes, extendiéndose más allá de la mera escasez de agua. En primer lugar, el sector turístico, que depende en gran medida de la belleza natural y la diversidad de la región se ve gravemente afectado, los ríos y arroyos, que suelen ser un atractivo turístico principal de esta zona del estado, se han secado o reducido a meros hilos de agua, disminuyendo así el atractivo de la zona para los visitantes.
Por otro lado, la agricultura y la ganadería, pilares económicos de muchas comunidades en la Sierra Tarahumara e incluso fundamental para el autoconsumo están sufriendo consecuencias desastrosas, como la disminución significativa en la producción de cultivos y pastos, lo que a su vez ha afectado la disponibilidad de alimentos tanto para consumo local como para la comercialización, esto no solo impacta en la economía de los agricultores y ganaderos locales, sino que también tiene repercusiones a nivel regional, contribuyendo a la inseguridad alimentaria y a la escalada de los precios de los alimentos.
En un recorrido por los principales puntos en la Sierra Tarahumara, se ha detectado que el suministro de agua para consumo humano se ha vuelto cada vez más precario, las comunidades rurales dependen en gran medida de fuentes de agua locales, como pozos y manantiales, que están secándose o disminuyendo su caudal, lo que pone en riesgo la salud y el bienestar de los habitantes locales, que enfrentan dificultades para acceder a agua potable suficiente y de calidad.
Desde hace poco menos de un mes, visitantes del Parque Nacional Cascada Basaseachi, ubicado a poco más de horas desde la capital del estado, comenzaron a compartir el panorama desolador en el que se encuentra este punto principal de turismo en la Sierra Tarahumara, al no tener prácticamente agua corriendo por sus enormes montañas.
La carencia de agua es notoria, desde la entrada a la Sierra Tarahumara, en el Río Santa Isabel, que es un punto de encuentro familiar, donde acuden los fines de semana cientos de personas para disfrutar de este espacio, pero en los últimos meses la afluencia se ha reducido ante la ausencia de agua que solía correr por el lugar.
Más adelante, a poco más de 3 horas, se encuentra el Parque Nacional en México, que es reconocido por su icónica caída de agua, esta cascada que actualmente se encuentra seca, es considerada la segunda más alta del país, solo superada por la cascada de Piedra Bolada, ubicada en el mismo parque nacional, cuenta con una altura de 246 metros, la cascada se precipita en una caída libre sobre la Barranca de Candameña, destacándose como la quinta más grande de América y la vigésima primera a nivel mundial.
Al igual que el Parque Nacional Cascada de Basaseachi, en el municipio de Ocampo, y los atractivos turísticos de alta escala ubicados en los municipios de Bocoyna y Guachochi, presentan también un afectaciones por la falta de humedad, ante las condiciones climáticas que actualmente mantiene el estado de Chihuahua.






