En el municipio de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, un trágico episodio que parecía tener un desenlace fatal, terminó por ser reescrito como una historia de justicia. La joven Elizabeth "N", de 22 años, fue absuelta y puesta en libertad luego de que la Fiscalía General de Justicia del estado verificara que había actuado en legítima …
La Veredicto de la Justicia: ¿Legítima Defensa o Crimen Pasional? Mujer absuelta tras matar a su agresor.

En el municipio de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, un trágico episodio que parecía tener un desenlace fatal, terminó por ser reescrito como una historia de justicia. La joven Elizabeth «N», de 22 años, fue absuelta y puesta en libertad luego de que la Fiscalía General de Justicia del estado verificara que había actuado en legítima defensa al acuchillar a su pareja sentimental, Héctor Adrián Morales, de 32 años.
La noche del 23 de noviembre, a las 19:46 horas, se registró un altercado violento en una vivienda ubicada en la calle Carlos Salazar. Según las investigaciones, Elizabeth y Héctor se encontraban en plena discusión cuando el conflicto degeneró en una agresiva confrontación física. Fue en ese momento cuando Elizabeth decidió defenderse con un arma blanca, resultando herido mortalmente su pareja.
La detención de Elizabeth fue ordenada inmediatamente después del incidente, y se la acusó de homicidio. Sin embargo, a medida que avanzaban las investigaciones, la Fiscalía General de Justicia comenzó a descubrir detalles clave que cambiarían el panorama de la investigación. Según fuentes oficiales, Elizabeth había sido víctima de agresiones y maltratos por parte de Héctor en varias ocasiones previas, lo que hacía que su respuesta en defensa propia fuera justificada.
La Fiscalía General de Justicia decidió presentar pruebas y testigos para respaldar la versión de Elizabeth sobre los hechos. Los peritos forenses también analizaron las evidencias y encontraron coincidencias entre los testimonios de varios testigos que habían presenciado el altercado. Al considerar todo el contexto, la Fiscalía determinó que Elizabeth había actuado en legítima defensa y que su respuesta no había sido motivada por una intención letal.
La decisión de absolver a Elizabeth fue bien recibida por sus amigos y familiares, quienes habían apoyado su causa desde el principio. «Estamos aliviados y agradecidos», expresó un familiar cercano de la joven. «Nunca creímos que Elizabeth había hecho algo malo. Siempre sabemos que ella actuó para protegerse a sí misma».
La absolución de Elizabeth también generó una reflexión general sobre la violencia doméstica y el papel que las mujeres pueden jugar en su propio rescate. «Este caso es un ejemplo de cómo las víctimas pueden luchar por su derecho a la justicia y la protección», señaló una defensora de los derechos humanos. «Esperamos que este resultado inspire a otras mujeres a buscar ayuda y apoyo para salir de situaciones de violencia».
La liberación de Elizabeth es un recordatorio de que la justicia no solo busca castigar, sino también proteger y defender a las víctimas de la violencia. En este caso, la Fiscalía General de Justicia del estado demostró su compromiso con la búsqueda de la verdad y el derecho a una defensa justa para todas las partes involucradas.






